¿Quién es realmente la Princesa Peach?

¿Nunca se han preguntado por qué la Princesa Peach de la muy famosa serie de juegos de Mario Bros. es constantemente secuestrada? ¿Cuál es la obsesión de Bowser con esta mujer? ¿Cómo es que el tema central de una de las mayores franquicias de videojuegos de la historia es tan recurrente? ¿No se le ha ocurrido algo diferente a los desarrolladores en 27 años de historia (1985-2012)? ¿Por qué Mario no se dedica a sus trabajos de plomería y deja a esta mujer a su suerte? Las respuestas a estas preguntas los sorprenderán.

Ésta es la famosa Princesa Peach

La historia detrás de estos repetidos secuestros podría arruinar la idea que tenemos sobre Mario Bros. Es más, voy a enumerar la lista de juegos de Mario (a la fecha) donde el objetivo primordial es rescatar a esta sufrida “señorita”:

1. Super Mario Bros (1985)

2. Super Mario Bros 3 (1988)

3. Super Mario World (1990)

4. Super Mario 64 (1996)

5. Super Mario Sunshine (2002)

6. New Super Mario Bros (2006)

7. Super Mario Galaxy (2007)

8. New Super Mario Bros Wii (2009)

9. Super Mario Galaxy 2 (2010)

10. Super Mario 3D Land (2011)

11. New Super Mario Bros 2 (2012)

12. New Super Mario Bros U (2012)

A pesar de los hasta ahora 12 secuestros perpetrados por Bowser y compañía, la Princesa Peach no siente desprecio por Bowser en lo absoluto… más bien, esos secuestros son un extraño fetiche para ella. Y según cuenta la historia la misma compañía Nintendo, Peach siente una profunda admiración y cariño por Luigi, y en el juego Paper Mario llegó a sentirse atraída románticamente por una computadora llamada TEC. Así que, no solamente Peach tiene unos fetiches bastante extraños, la mentada princesa tiene tintes de ser una gran zorra. Pero no juzguemos a la pobre e inocente Peach aún… vamos a analizar su comportamiento.

Si así se ve la Princesa Peach en la vida real, hagan fila. ¡Voy de primero!

De una forma u otra, Peach siempre deja abierta una puerta (literalmente) para que alguno de los hijos de Bowser la secuestre, o bien, que sea el mismo Bowser quien haga el trabajo sucio. Hay un dato curioso respecto a esos hijos de Bowser. Existen por lo menos ocho hijos oficiales que se le conocen a Bowser; siete de los cuales  aparecen uno por uno en el juego de Super Nintendo, Super Mario World: Morton Koopa, Larry Koopa, Wendy Koopa, Iggy Koopa, Roy Koopa, Lemmy Koopa, y Ludwig Von Koopa. Luego en un juego posterior, apareció “Bowser Jr.”, el octavo y más reciente hijo oficial de Bowser. El dato curioso en todo esto es que no existe ninguna “señora Koopa”. Como sabemos que los bebés no pueden nacer de la nada, tuvo que haber una contraparte femenina para la gigante tortugota, Bowser.

Por medio de tres juegos de la serie se dio a conocer que los intereses de Bowser van más allá de establecer su propio reino; según relatan Super Mario RPG: Legend of the Seven StarsPaper Mario Super Paper Mario, Bowser está perdidamente enamorado de la Princesa Peach, y tiene como uno de sus propósitos el casarse con ella. Así que, no solamente Bowser quiere hacerle la vida imposible a Mario, sino que también quiere que su vida y la de Peach se unan en un idilio amoroso. Es más, seamos justos. A Bowser le importa un pedo Mario. A él sólo le importa Peach. Pero en esto, hay mucha complicidad de parte de Peach, ¿acaso la han visto preocupada a ella cuando la secuestran? No. Simplemente ella desaparece de la vista de su reino, para andar en sus cochinadas con Bowser, y pareciera que entre ambos se propusieran que el ingenuo bonachón de Mario inicie la aventura repetida de salir en busca de su amada princesa, quien lo más que ha hecho para agradecer todos los peligros que ha pasado el pintoresco plomero es darle a Mario un beso en la nariz, o en la mejilla (cuando mucho). Yo me pregunto, ¿tanto sacrifcio solo por un beso? ¿Vale la pena?

Con razón el calenturiento de Mario se lanza en esas peligrosas aventuras para rescatar a este quesote. Yo haría exactamente lo mismo.

En esta parodia de Mario Bros. creada por Seth MacFarlane, noten cómo Peach rehúsa dar al ingenuo de Mario un beso para recompensar su travesía por ocho mundos cargados de peligros.

La compañía Nintendo reconoce abiertamente que entre Peach y Bowser existe una fuerte tensión amorosa, aunque de manera oficial sólo se reconoce la afección de la tortuga hacia Peach (a quien también se le conoce como la Princesa Toadstool). Pero si se es un poco quisquilloso y se unen otras piezas del rompecabezas, nos damos cuenta que Peach es una muchachita a la que le gusta estar con todos los galanes que pueda, pues a un final, la vida es muy corta y hay que vivirla a lo grande.

Mientras el torpe e ingenuo de Mario atraviesa mundo tras mundo de peligros indecibles para ganarse un beso en la mejilla, ésto es lo que realmente sucede en las mentes de Peach y Bowser. Y para que esto llegue a ser una realidad para Peach, lo más sencillo es engatuzar al baboso de Mario para hacerlo caer en una muerte segura en complicidad con su verdadero amor, Bowser. Sí. La muerte de Mario no podría traer más beneficios a esta enfermiza relación cargada de zoofilia, mentiras e inocencia. Sí, inocencia del buenazo de Mario.

Probablemente cansados de tantas preguntas inquisidoras al respecto, Nintendo decidió esclarecer de primera mano ese penoso asunto de la “muy moral” Princesa Peach y Bowser. Y el juego para hacerlo de la mejor manera fue Super Mario Sunshine, para GameCube. En esta entrega de la serie, no es Bowser el secuestrador, sino su más reciente hijo, Bowser Junior. Una vez que el ingenuo de Mario lleva a cabo la siempre colosal tarea de encontrar a Peach para liberarla, increpa a Bowser Jr., quien abiertamente y sin tapujos devela el misterio escondido como secreto a voces:

La Princesa Peach es su madre.

Pobre Mario.

Nótese en la escena que a la Princesa Peach ni siquiera se le suben los colores, ni llora, ni se inmuta con las palabras de Bowser Jr.; simplemente, finge sorpresa sobre su “desconocida” maternidad, parece estar alegre por ser mamá y lo peor, ni siquiera le da la cara al pobre tonto de Mario quien simplemente no puede creer que a través de la historia ha vivido engañado por una gran zorra.

Así que, no solamente el buenazo de Mario fue engañado, sino todos nosotros, quienes estúpidamente buscamos a la pobre e inocente princesita a través de las eras de las consolas sin saber que se estaba tejiendo algo muy feo tras bastidores.

Cuesta un poco creer que una bella princesa fantasee con tener una tortuga encima de ella haciéndole cosas que no se pueden escribir aquí. Es raro. Pero como vimos, es la triste realidad. Así están las cosas en este enfermo mundo.

Lo más triste de todo este asunto es que cada vez que la Princesa Peach le hace una invitación a Mario, ya sea para comer pastel, a un festival en su reino o a cualquier estupidez que se le ocurra a ella, todo termina siempre en un secuestro de ella por Bowser. Y para quienes hayan jugado varios de los juegos mencionados arriba, notarán que Peach prácticamente NUNCA pone ningún tipo de resistencia, ni llora, ni grita, simplemente desaparece detrás de una nube viajando con su amado Bowser mientras cínicamente ve la cara de desesperación de un iluso Mario que siempre cae en el mismo juego diabólico de ambos. Porque queda muy claro que las invitaciones a esos eventos de Peach no son más que sucias trampas que entre los dos (Peach y Bowser) preparan para algún día deshacerse para siempre de Mario y Luigi y poder por fin dedicarse al libertinaje y a la zoofilia. Sí, zoofilia. Lo dije.

Mario: no seás pelotudo. Es mejor buscar nuevos horizontes.

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